Estar enamorado significa para algunos perder el corazón y perder también la cabeza. Se nos sube también, como decía Juan Luis Guerra, la bilirrubina. Hoy hablamos de la relación entre el estado anímico positivo y la salud física de las personas que se debe a procesos complejos de interacción, tanto de la persona consigo misma como con el entorno. Hay momentos en los que hablamos de amor, pero en cualquier día del año podemos hablar del amor, del desamor y los efectos que tiene en la salud y en nuestras emociones. Fernando Díaz dialoga con Jorge Fernandez y Enrique Angurell sobre este tema muy actual e interesante.